

Gigantes de Acero (2011) es una película de acción, ciencia ficción y drama ambientada en un futuro cercano donde el boxeo ha evolucionado de forma radical: los combates ya no los protagonizan humanos, sino robots humanoides diseñados para pelear en espectáculos de alto impacto. En este nuevo mundo dominado por la tecnología, Charlie Kenton, un exboxeador venido a menos, sobrevive como promotor de combates robóticos mientras lucha contra sus propios fracasos personales.
La suerte de Charlie parece cambiar cuando encuentra a Atom, un robot desechado considerado obsoleto, pero que posee un potencial inesperado en el ring. Junto a su hijo Max, con quien mantiene una relación distante, Charlie decide entrenar a Atom y llevarlo desde las ligas menores hasta los torneos más importantes del boxeo robótico Gigantes de Acero. A medida que avanzan, padre e hijo no solo enfrentan rivales cada vez más poderosos, sino también sus propios conflictos emocionales.