

Un viernes de locos (2003) es una divertida comedia familiar de fantasía dirigida por Mark Waters, protagonizada por Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan. Esta versión moderna del clásico de Disney nos presenta a Tess Coleman, una madre viuda y exitosa terapeuta, y su hija adolescente Anna, una joven rebelde apasionada por la música. Madre e hija no podrían ser más diferentes y constantemente chocan por temas cotidianos: la escuela, la ropa, los novios y, especialmente, el nuevo prometido de Tess.
Todo cambia de forma inesperada cuando, tras una discusión en un restaurante chino, una misteriosa galleta de la fortuna provoca que intercambien cuerpos durante toda una jornada: el viernes. Ahora, cada una deberá vivir literalmente en los zapatos de la otra, enfrentándose a los retos, responsabilidades y presiones que ambas ignoraban por completo.